En un poco de aceite, echar cebolla troceada y un ajo picado. Si se dora un poco demasiado, sin pasarse, está mejor. Añadir unas gambitas peladas. Remover bien y poner una cucharada de queso de untar (por persona), cebollino fresco troceado (si tenéis, claro), pimienta. Dar vueltas hasta que el queso se derrita y se mezcle con el aceite.
Cocer los espaguetis en abundante agua salada, sin aceite. Si queréis divertiros, podéis probar la cocción lanzando un espagueti contra las baldosas jajajaja ;) Yo prefiero coger uno y morderlo para ver si ya está. Escurrirlos bien, pero sin pasarlos por agua fría, para que el almidón del espagueti coja la salsa. Echarlos directamente a la salsa y remover.
Tened presente que la salsa ha de esperar a los espaguetis; no los espaguetis a la salsa.
Profesora de Biología, metida a cocinillas. Bueno, lo cierto es que aprendí simultáneamente Biología y cocina. La primera me llevó a ser profesora. Y eso es lo que soy ahora. Así que me queda un ramalazo didáctico, del que no se librará este blog.
No pretendo hacer de esta página un gran blog. Sólo es una libreta de recetas, unas aprendidas de mi madre, otras elaboradas por mí. La idea surgió cuando tuve que explicarle dos veces, a un amigo bejarano, cómo hacer una paella de verdad. Luego quedó olvidada. Ahora parece que puede ser de utilidad para mis padres.
Fue mi madre quien me enseñó a cocinar. Con catorce años, en vacaciones, una de mis hermanas y yo teníamos que encargarnos de la comida en semanas alternas. Mi madre nos iba indicando los pasos. Y nosotras la perseguíamos con la cazuela por la casa para que nos dijera si la cantidad de aceite era la adecuada, si estaba bien sofrita la carne, si había bastante caldo...
Cuando, con dieciocho años me fui a estudiar, lo hice con una libretita de recetas que ella me fue dictando. Y todavía la conservo, aunque tanto ella como yo hemos modificado las recetas.
Ahora, mi padre, que se está revelando como un buen cocinero, necesita nuevos platos para conseguir que mi madre coma. Así que para ella y él van estas recetas, de vuelta por lo enseñado y aprendido.
Espero vuestras sugerencias y comentarios.
Fue mi madre quien me enseñó a cocinar. Con catorce años, en vacaciones, una de mis hermanas y yo teníamos que encargarnos de la comida en semanas alternas. Mi madre nos iba indicando los pasos. Y nosotras la perseguíamos con la cazuela por la casa para que nos dijera si la cantidad de aceite era la adecuada, si estaba bien sofrita la carne, si había bastante caldo...
Cuando, con dieciocho años me fui a estudiar, lo hice con una libretita de recetas que ella me fue dictando. Y todavía la conservo, aunque tanto ella como yo hemos modificado las recetas.
Ahora, mi padre, que se está revelando como un buen cocinero, necesita nuevos platos para conseguir que mi madre coma. Así que para ella y él van estas recetas, de vuelta por lo enseñado y aprendido.
Espero vuestras sugerencias y comentarios.
sábado, 25 de junio de 2016
Carne estofada con picadillo
La receta es válida para carne de ternera o cerdo; también para aves (pollo, pavo) y conejo.
Freír una rodaja de pan, un par de dientes de ajo pelados y un puñadito de almendras o de avellanas. Retirar a un mortero. En el mismo aceite, dorar la carne troceada, a fuego vivo. Lo ideal sería apartarla a un plato antes de añadir cebolla picada o a tiras; pero igualmente se puede hacer todo junto y es más cómodo. Además de la cebolla, se puede poner un poco de puerro a rodajas, pimiento troceado. Cuando la verdura se haya pochado, poner unos trocitos de jamón o de tocino salado, y dar unas vueltas.Salpimentar. Cuando esté, poner un buen chorro de coñac, dejar reducir y añadir agua. Dejar cocer a fuego suave hasta que esté casi. Machacar el pan, el ajo y las almendras; mezclar con un poco del caldo y añadirlo al guiso. Dar un hervor. Dejar reposar unos minutos.
Está muy bueno si se le ponen unos champiñones.
En el caso del conejo y el pollo, se puede freír el higadito y majar con el pan, para espesar la salsa.
Freír una rodaja de pan, un par de dientes de ajo pelados y un puñadito de almendras o de avellanas. Retirar a un mortero. En el mismo aceite, dorar la carne troceada, a fuego vivo. Lo ideal sería apartarla a un plato antes de añadir cebolla picada o a tiras; pero igualmente se puede hacer todo junto y es más cómodo. Además de la cebolla, se puede poner un poco de puerro a rodajas, pimiento troceado. Cuando la verdura se haya pochado, poner unos trocitos de jamón o de tocino salado, y dar unas vueltas.Salpimentar. Cuando esté, poner un buen chorro de coñac, dejar reducir y añadir agua. Dejar cocer a fuego suave hasta que esté casi. Machacar el pan, el ajo y las almendras; mezclar con un poco del caldo y añadirlo al guiso. Dar un hervor. Dejar reposar unos minutos.
Está muy bueno si se le ponen unos champiñones.
En el caso del conejo y el pollo, se puede freír el higadito y majar con el pan, para espesar la salsa.
Pollo en escabeche
Esta receta vale también para conejo, gallina, pavo, codornices, faisán... (jajaja)
Dorar a fuego fuerte la carne y retirar. Añadir cebolla en cascos grandes, zanahoria en rodajas gruesas, cuatro o cinco dientes de ajos enteros (con un golpe), laurel, perejil, granos de pimienta. Dar a todo unas vueltas a fuego vivo, moviendo para que no se queme; no ha de quedar cocido, solo hacerse muy poco y dorarse. Añadir un buen chorro de vinagre (el que guste más) y agua. Poner la carne, salar y dejar hervir. Cuando esté, dejar enfriar en la cazuela. Consumir al otro día.
Dorar a fuego fuerte la carne y retirar. Añadir cebolla en cascos grandes, zanahoria en rodajas gruesas, cuatro o cinco dientes de ajos enteros (con un golpe), laurel, perejil, granos de pimienta. Dar a todo unas vueltas a fuego vivo, moviendo para que no se queme; no ha de quedar cocido, solo hacerse muy poco y dorarse. Añadir un buen chorro de vinagre (el que guste más) y agua. Poner la carne, salar y dejar hervir. Cuando esté, dejar enfriar en la cazuela. Consumir al otro día.
Carne estofada
Se puede hacer con cualquier carne: ternera, pollo, pavo, magro de cerdo, conejo...
Poner en la cazuela, todo en crudo: la carne troceada, cebolla a tiras, zanahoria en rodajas o en láminas (con el pelapatatas), puerro a rodajas, dos o tres ajos sin pelar (con un golpe), una hoja de laurel, una rama de perejil, granos de pimienta, comino (poco, si gusta), un clavo, pimentón, un chorro de aceite. Un buen chorro de vino blanco y algo de agua. Sal. Dejar cocer hasta que la carne esté tierna, añadiendo agua si es necesario. Ha de quedar un poco de caldito trabado.
Se le pueden poner las verduras que gusten: pimiento verde o rojo en trocitos, alcachofas en cuartos, champiñones (u otras setas) troceados, guisantes...
Para acompañar, arroz blanco, espaguetis, patatas fritas...
También se pueden freír las patatas a cubos y añadirlas para que den un hervor en la salsa.
Poner en la cazuela, todo en crudo: la carne troceada, cebolla a tiras, zanahoria en rodajas o en láminas (con el pelapatatas), puerro a rodajas, dos o tres ajos sin pelar (con un golpe), una hoja de laurel, una rama de perejil, granos de pimienta, comino (poco, si gusta), un clavo, pimentón, un chorro de aceite. Un buen chorro de vino blanco y algo de agua. Sal. Dejar cocer hasta que la carne esté tierna, añadiendo agua si es necesario. Ha de quedar un poco de caldito trabado.
Se le pueden poner las verduras que gusten: pimiento verde o rojo en trocitos, alcachofas en cuartos, champiñones (u otras setas) troceados, guisantes...
Para acompañar, arroz blanco, espaguetis, patatas fritas...
También se pueden freír las patatas a cubos y añadirlas para que den un hervor en la salsa.
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