No pretendo hacer de esta página un gran blog. Sólo es una libreta de recetas, unas aprendidas de mi madre, otras elaboradas por mí. La idea surgió cuando tuve que explicarle dos veces, a un amigo bejarano, cómo hacer una paella de verdad. Luego quedó olvidada. Ahora parece que puede ser de utilidad para mis padres.
Fue mi madre quien me enseñó a cocinar. Con catorce años, en vacaciones, una de mis hermanas y yo teníamos que encargarnos de la comida en semanas alternas. Mi madre nos iba indicando los pasos. Y nosotras la perseguíamos con la cazuela por la casa para que nos dijera si la cantidad de aceite era la adecuada, si estaba bien sofrita la carne, si había bastante caldo...
Cuando, con dieciocho años me fui a estudiar, lo hice con una libretita de recetas que ella me fue dictando. Y todavía la conservo, aunque tanto ella como yo hemos modificado las recetas.
Ahora, mi padre, que se está revelando como un buen cocinero, necesita nuevos platos para conseguir que mi madre coma. Así que para ella y él van estas recetas, de vuelta por lo enseñado y aprendido.

Espero vuestras sugerencias y comentarios.

sábado, 25 de junio de 2016

Espaguetis con gambas

En un poco de aceite, echar cebolla troceada y un ajo picado. Si se dora un poco demasiado, sin pasarse, está mejor. Añadir unas gambitas peladas. Remover bien y poner una cucharada de queso de untar (por persona), cebollino fresco troceado (si tenéis, claro), pimienta. Dar vueltas hasta que el queso se derrita y se mezcle con el aceite.
Cocer los espaguetis en abundante agua salada, sin aceite. Si queréis divertiros, podéis probar la cocción lanzando un espagueti contra las baldosas jajajaja ;)  Yo prefiero coger uno y morderlo para ver si ya está. Escurrirlos bien, pero sin pasarlos por agua fría, para que el almidón del espagueti coja la salsa. Echarlos directamente a la salsa y remover.
Tened presente que la salsa ha de esperar a los espaguetis; no los espaguetis a la salsa.

Carne estofada con picadillo

La receta es válida para carne de ternera o cerdo; también para aves (pollo, pavo) y conejo.
Freír una rodaja de pan, un par de dientes de ajo pelados y un puñadito de almendras o de avellanas. Retirar a un mortero. En el mismo aceite, dorar la carne troceada, a fuego vivo. Lo ideal sería apartarla a un plato antes de añadir cebolla picada o a tiras; pero igualmente se puede hacer todo junto y es más cómodo. Además de la cebolla, se puede poner un poco de puerro a rodajas, pimiento troceado. Cuando la verdura se haya pochado, poner unos trocitos de jamón o de tocino salado, y dar unas vueltas.Salpimentar.  Cuando esté, poner un buen chorro de coñac, dejar reducir y añadir agua. Dejar cocer a fuego suave hasta que esté casi. Machacar el pan, el ajo y las almendras; mezclar con un poco del caldo y añadirlo al guiso. Dar un hervor. Dejar reposar unos minutos.
Está muy bueno si se le ponen unos champiñones.
En el caso del conejo y el pollo, se puede freír el higadito y majar con el pan, para espesar la salsa.

Pollo en escabeche

Esta receta vale también para conejo, gallina, pavo, codornices, faisán... (jajaja)
Dorar a fuego fuerte la carne y retirar. Añadir cebolla en cascos grandes, zanahoria en rodajas gruesas, cuatro o cinco dientes de ajos enteros (con un golpe), laurel, perejil, granos de pimienta. Dar a todo unas vueltas a fuego vivo, moviendo para que no se queme; no ha de quedar cocido, solo hacerse muy poco y dorarse. Añadir un buen chorro de vinagre (el que guste más) y agua. Poner la carne, salar y dejar hervir. Cuando esté, dejar enfriar en la cazuela. Consumir al otro día.

Carne estofada

Se puede hacer con cualquier carne: ternera, pollo, pavo, magro de cerdo, conejo...
Poner en la cazuela, todo en crudo: la carne troceada, cebolla a tiras, zanahoria en rodajas o en láminas (con el pelapatatas), puerro a rodajas, dos o tres ajos sin pelar (con un golpe), una hoja de laurel, una rama de perejil, granos de pimienta, comino (poco, si gusta), un clavo, pimentón, un chorro de aceite. Un buen chorro de vino blanco y algo de agua. Sal. Dejar cocer hasta que la carne esté tierna, añadiendo agua si es necesario. Ha de quedar un poco de caldito trabado.
Se le pueden poner las verduras que gusten: pimiento verde o rojo en trocitos, alcachofas en cuartos, champiñones (u otras setas) troceados, guisantes...
Para acompañar, arroz blanco, espaguetis, patatas fritas...
También se pueden freír las patatas a cubos y añadirlas para que den un hervor en la salsa.

jueves, 21 de abril de 2016

Fideuà de setas y espárragos


Cójanse los pies de los champiñones, un poco de cebolla, la parte dura de los espárragos y una zanahoria, con laurel y granos de pimienta. Prepárese, con todo ello, un poco de caldo.
Sofríase, en poco aceite, algo de cebolla troceada pequeña. Si se desea, se puede poner una longaniza a cachitos. Añádase, cuando esté a medias, espárragos, champiñones, setas de cardo, todo cortado. Rehóguese. Agruéguese algo de tomate y pimentón (o, mejor, carne de ñoras). Fideos medianos. Mézclese todo y dense una vueltas. Póngase el caldo (entre doble y triple volumen que los fideos). Sálese. Déjese cocer hasta que no quede caldo y se agarre un poco al fondo.
Chúpese los dedos.
Bon profit

viernes, 18 de marzo de 2016

Arròs en bledes (arroz con acelgas)

Otro amigo bejarano me pide esta receta. Cuando le he dicho que había comido esto, todo escandalizado, me pregunta: "¿Sois veganos?" ¡Dios me libre! Y dios le libre a él de morir sin haber probado este arroz, increíblemente sabroso con tan pocos y simples ingredientes. ¡Pá morirte de gusto!

Se ponen a hervir acelgas a trozos; no son testimoniales, ha de haber una buena cantidad (como 300 g, ya limpias, para cuatro raciones). Añadir alubias blancas cocidas (un bote pequeño).

Mientras, poner aceite de oliva en una sartén. Echar dos o tres dientes de ajo un poco aplastados y dejarlos que se doren mucho, hasta casi quemarse. Poner entonces una patata pequeñita en lascas finas. Se puede poner también un nabo a trocitos. Sofreír a fuego lento, para que se queden blanditas. Echar dos o tres cucharadas soperas de tomate picado y dejar freír bien. Una cucharadita generosa de pimentón (de La Vera, por supuesto). Ha de nadar en aceite, no se puede ser tacaño con él, o no tendrá sabor; preferible pasarse un poco que quedarse corto. (Si dejara de hervir, el aceite ha de cubrir toda la superficie.)

Añadir el sofrito a las acelgas y dejar hervir para homogeneizar un poco. Echar el arroz (aunque me maten los valencianos, preferible el arroz del Delta del Ebro). Un puñado grande por persona. Ha de quedar caldoso, con el caldo trabado. Ir jugando con el fuego, para que hierva fuerte al principio, pero sin que se quede seco.

Rectificar de sal. Puede venirle bien un trozo de pastilla de caldo concentrado, si cuando está casi notamos que le falta sabor.

Y lo que le va de perlas es un puñado de caracoles. Previamente lavados y engañados, se echan al principio para que cuezan y dejen sabor.

Cierto que habrá que hacerlo varias veces antes de que salga bien. Pero, cuando se le coge el tranquillo, realmente sorprende por lo bueno que está.

En el pueblo de mi madre, después del arroz con acelgas comen rinrán. Una forma de hacer dos platos con poco más que lo que lleva uno solo. Cuando el arroz ya está, se sacan las acelgas en un plato aparte (si se va a hacer, poner al principio más acelgas para que queden algunas en el arroz después de sacarlas). Se le pone dos huevos duros troceados y bacalao desmigado (quizá un poco desalado, si no gusta fuerte de sal). Un buen chorro de aceite de oliva sabroso y, si apetece, algo de vinagre. Removerlo todo bien. Se come con tenedor y buenos trozos de pan mojando. Bon profit!

viernes, 26 de febrero de 2016

Alubias con sepia

Cocer alubias. A mitad de cocción, poner 1 kg de sepia troceada, una cabeza de ajos, dos cebollas pequeñas, laurel, pimentón, aceite.